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Guía para Freelance Novatos en tech - Manfred

Borja Pérez
Autor/a:Borja Pérez
Publicado:10/2/2026
Actualizado:10/2/2026
Duración de lectura:18 minutos

1. Qué es Recruiting Freelance de Manfred

YOU’LL NEVER WORK ALONE.
Es posible que si nunca has sido freelance, no te hayas planteado esto. Pero el camino del freelance suele ser bastante solitario. 

Cada vez es más común ver a perfiles técnicos trabajar por cuenta propia: más libertad, más dinero y mejores proyectos. Pero también es verdad que no todo es purpurina y fantasía: 

Buscan proyectos en plataformas impersonales.
Negocian tarifas a ciegas.
Saltan de contrato en contrato sin acompañamiento.
O la parte que nadie habla… Trabajan como falsos autónomos 🤦
Y, sobre todo, cargan, en silencio, con toda la incertidumbre del mundo:
¿Estoy cobrando lo que debo?
¿Este proyecto es de fiar?
¿Cómo gestiono esto si estoy empezando? Por no hablar del papeleo, la burocracia, entender los impuestos… 

Ser freelance no debería sentirse así.
No debería ser sinónimo de riesgo, de fragilidad, ni de aislamiento.
No debería requerir ser un experto en ventas, en trámites legales, en saber poner precio a tus servicios y en psicología. Además, por supuesto, de tu propio trabajo.

Las cosas se pueden hacer de otra manera: nadie debería recorrer ese camino solo

Si conoces un poco Manfred, sabes que creemos en otra forma de trabajar.
Más humana.
Más acompañada.
Más justa.

Creemos que el talento técnico tiene derecho a elegir proyectos donde pueda crecer sin tener que pelear solo contra la opacidad del mercado.

Creemos que acompañar no es “intermediar”: es entender, cuidar, guiar, escalar contigo,
y asegurarnos de que siempre sabes dónde pisas.

Por eso, aunque no somos muy futboleros, hemos tomado prestado este cántico como mantra de cómo hacemos las cosas:

You'll Never Work Alone.

¿Y si como freelance tuviera un equipo al que preguntar, que me aconsejara, que me echara un cable o que me proveyera de proyectos?

Esa es nuestra idea: freelance sí, pero acompañado

Lanzamos nuestro servicio de recruiting freelance con una idea sencilla:

Tú escoges el camino. Nosotros caminamos contigo.

¿Qué significa eso en la práctica?

  • En Manfred tendrás una serie de proyectos reales, bien definidos y con tarifas claras.
  • Acompañamiento en cada paso: desde el pricing de tu servicio hasta la negociación.
  • Un equipo pendiente de ti, no de cubrir un hueco. De entender quién eres como persona, como profesional y hacia dónde quieres ir.
  • Orientación si estás empezando. Borramos la incertidumbre porque vas de la mano con nosotros.
  • Curación honesta de oportunidades para que elijas las que encajan contigo.
  • Y, sobre todo, una comunidad alrededor para que no tengas que descubrirlo todo por tu cuenta.

Si quieres conocer a fondo nuestra filosofía freelance, aquí tienes nuestro manifiesto.


2. Cómo es el proceso

(Si ya conoces el proceso de Manfred, no te va a sorprender nada, así que puedes saltar al punto 3)

Una de las cosas más importantes que debes saber es esta:
el recruiting en Manfred se hace con mucha dedicación y cariño.

El proceso es exactamente el mismo que llevamos años usando en Manfred.
La misma filosofía.
Los mismos estándares.
El mismo cuidado.

Porque si algo tenemos claro es que esto va de personas.

Un proceso humano

La mayoría de experiencias freelance fallan siempre en los mismos puntos:

  • Falta de contexto: no sabes qué proyecto, empresa o con qué compañeros vas a trabajar.
  • Falta de transparencia: no te dicen en qué estado está el desarrollo, qué esperan de ti o tarifas claras.
  • Falta de alguien que te acompañe: tú contra el mundo porque “así ha sido siempre”.

Nuestro proceso está diseñado justo para evitar eso.

Desde el primer contacto, sabrás:

  • Qué proyecto es (producto, equipo, momento de la empresa).
  • Qué problema vas a ayudar a resolver.
  • Qué esperan de ti como freelance.
  • Qué duración y alcance tiene el proyecto.
  • Qué tarifa hay.

Toda la información posible, por delante. 

Cómo funciona en la práctica

1. Te conocemos (de verdad)

Nos gusta tomarnos el tiempo necesario para conocer a cada persona. Esto implica hablar contigo y entender en qué punto estás. 

Queremos saber:

  • Qué tipo de proyectos te interesan.
  • Cómo quieres trabajar.
  • En qué punto estás de tu carrera freelance.
  • Qué te motiva y qué no quieres volver a vivir.

2. Curamos oportunidades antes de enseñártelas

No vamos a mandarte un listado infinito de proyectos. Te enseñamos los que tienen sentido para ti.

Hablamos con las empresas, bajamos el proyecto a tierra, aclaramos expectativas y filtramos las ofertas antes de que te lleguen.

Si una oportunidad no está bien definida, no te llega.
Si una tarifa no es justa, no pasa nuestro corte.
Si huele a falso autónomo, no sale.

3. Te acompañamos en la decisión

Cuando un proyecto te interesa:

  • Resolvemos dudas contigo.
  • Contrastamos si encaja con lo que buscas ahora.
  • Te ayudamos a evaluar riesgos, carga real y viabilidad.

La idea es que encuentres en nosotros consejo, información y acompañamiento. Preferimos que digas “no” a algo que no te encaja al 100% que “sí” y que te queme el primer mes.

4. Negociamos contigo, no por ti

La negociación no es un pulso entre tú y la empresa. Por norma general, la tarifa del proyecto estará definida. Es pública y visible en la oferta. No hay juegos ocultos ni descuentos. Lo que si hacemos es ayudarte a:

  • Establecer tu tarifa si no tienes una referencia.
  • Defender tu tarifa con argumentos si piensas que el proyecto lo merece.
  • Ajustar condiciones si hace falta.
  • Evitar compromisos ambiguos.

5.Cuando el proceso termina, nosotros seguimos ahí

Aquí está una de las mayores diferencias.

Una vez empieza el proyecto:

  • Seguimos ahí si surgen fricciones.
  • Te ayudamos a leer señales raras.
  • Te acompañamos si el alcance cambia.
  • Y aprendemos contigo para el siguiente paso.

No somos una plataforma que desaparece en cuanto tú firmas. Somos un equipo que camina contigo y que está ahí para seguir ayudándote.

3. Trámites iniciales necesarios para darte de alta como autónomo

Uno de los mayores frenos para empezar como freelance es el miedo a la burocracia.

Modelos, impuestos, altas, siglas raras… Todo parece más complejo de lo que realmente es.
La buena noticia es que no necesitas saberlo todo desde el día uno.
La mala: sí necesitas tener lo básico bien hecho para evitar problemas más adelante.

El objetivo de esta parte es que empieces como freelance:de forma legal y con tranquilidad. Sabiendo qué es obligatorio y qué no.
El resto se aprende con el tiempo (o se delega en tu gestoría de confianza).

1. Alta como autónomo/a

Para trabajar como freelance en España necesitas dos cosas:

✔ Alta en Hacienda

Es lo primero que se hace.

  • Te das de alta en el modelo 036 o 037.
  • Indicas la actividad que vas a realizar (epígrafe).
  • Informas de si vas a emitir facturas con IVA, retención, etc.

👉 Esto no tiene coste, pero sí marca desde cuándo tienes obligaciones fiscales.

NO tienes por qué hacerlo tú. Cualquier gestoría te hace estos trámites sin que tú te preocupes. 

✔ Alta en la Seguridad Social (RETA)

Aquí es donde empiezas a pagar la famosa cuota de autónomos.

  • Tienes 60 días desde el alta en Hacienda para hacerlo (lo mejor es no apurar).
  • Desde 2023, la cuota depende de tus ingresos estimados.
  • Si es tu primera vez, puedes acogerte a la tarifa reducida.

Consejo: si dudas, un gestor te ahorra tiempo, errores y ansiedad desde el principio.

2. Cuenta bancaria (recomendable)

No es obligatorio por ley, pero sí muy recomendable.

  • Separar tu dinero personal del profesional te ahorra muchos líos.
  • Facilita llevar control de ingresos, gastos e impuestos.
  • Muchas cuentas online para autónomos no tienen comisiones.

Piensa en separar trabajo de tu vida personal.

3. Sistema para facturar

No puedes liarla con las facturas. Necesitas:

  • Numeración correlativa.
  • Fecha, datos fiscales correctos.
  • Conceptos claros.
  • IVA y retención (si aplica).

Puedes usar:

  • Herramientas de facturación.
  • Plantillas simples (un Google Sheets sencillo te vale y tienen plantillas para ello).

4. Saber qué puedes guardar como gasto

Desde el principio guarda:

  • Facturas de herramientas.
  • Suscripciones profesionales.
  • Formación.
  • Material de trabajo.

Te puedes deducir la parte proporcional de gastos si trabajas desde casa, pero es un rollo, te va a llevar tiempo y no te va a significar un gran ahorro.

Por norma general tendrás pocos gastos, no te obsesiones mucho con esto, pero ten en cuenta que si guardas las facturas luego te puedes deducir el IVA. 

5. ¿Gestoría sí o no?

Pregunta clásica. Respuesta: depende, pero para la mayoría de personas que empiezan, . Te quitas dolores de cabeza, alguien profesional te lleva “los números” y tú te dedicas a lo que te gusta y sabes hacer. 

Una gestoría:

  • Te da de alta correctamente.
  • Te presenta impuestos.
  • Te avisa de cambios.
  • Te quita ruido mental.

Y suele costar mucho menos de lo que luego cuesta un error con Hacienda.

Si buscas una recomendación, tenemos gente buena de mano. 
Telenom son una gestoría internacional, de la que conocemos a parte del equipo en España y son conocidos y buena gente. Trabajan de manera muy profesional y si les dices que vas de nuestro lado te harán el “happy path” de Manfred: ya saben que trabajas en tecnología, saben qué servicios vas a facturar y te tratarán como si fueran una extensión nuestra. Puedes contactar con ellos aquí.

4. Lo que debes saber sobre impuestos

Este es el punto que más asusta cuando empiezas como freelance. Y también uno de los más exagerados. No porque no sea importante, sino porque suele explicarse mal.

Lo que necesitas saber de verdad

No todo el dinero que facturas es tuyo.

Si entiendes esto desde el principio, ya vas por delante del 70% de la gente que empieza.

IVA: no es tuyo, solo lo gestionas

El IVA es el impuesto más malentendido.

  • Normalmente facturarás con IVA al 21% (si trabajas con empresas españolas).
  • Ese IVA no es un ingreso.
  • Lo cobras al cliente y luego se lo entregas a Hacienda.

Ejemplo sencillo:
Facturas 1.000 € + 21% IVA → cobras 1.210 €
➡️ 210 € no son tuyos. Los guardas y luego los pagas. 

IRPF

El IRPF es el impuesto sobre lo que ganas realmente.

Depende de cómo factures:

¿Cómo se paga?

  • Con retención en factura (habitual si trabajas para empresas españolas):
    • Aplicas un % (normalmente 15%, o 7% si empiezas).
    • El cliente lo paga directamente a Hacienda por ti.
    • Tú cobras menos, pero ya llevas el impuesto adelantado (es decir, no lo tienes que pagar tú).
  • Sin retención:
    • Pagas el IRPF más adelante, en los trimestrales o en la renta anual.

Las declaraciones trimestrales

Como freelance, Hacienda te pedirá cuentas cada tres meses.

Lo más habitual es presentar:

  • IVA trimestral (modelo 303).
  • IRPF trimestral si no aplicas retenciones suficientes (modelo 130).

Si tienes una gestoría, ellos se encargan de todo. Tú emites facturas y cada trimestre la gestoría te informa de cómo te sale la declaración trimestral. 

La renta anual

Una vez al año:

  • Se hace la declaración de la renta.
  • Se ajusta todo lo que has ido pagando.
  • Puede salir a pagar o a devolver.

Si has declarado y pagado todo cada trimestre no deberías tener ninguna sorpresa.

5. Tarifas: cómo ponerlas y cómo negociarlas

Hablar de tarifas suele ser incómodo.
Pero cuando empiezas no sabes que precio ponerle a tu hora. ¿Es mucho o es poco?

La mayoría de personas no tiene un problema de ambición, sino de referencias. No saben cuánto es razonable, cuánto es poco o cuándo se están quedando cortas. Y, ante la duda, suelen pasar dos cosas: o tiran el precio “para que me digan que sí”, o aceptan la primera cifra que aparece encima de la mesa por parte de la empresa.

Poner tarifas con sentidiño

Tu tarifa es el resultado de entender varias cosas a la vez: cuánto quieres (y necesitas) ganar, cuántos días reales vas a facturar al año, qué nivel de especialización tienes y qué riesgo asumes en cada proyecto.

Un error muy común es trasladar el salario anual a un “día freelance” y poco más. El problema es que como freelance no facturas todos los días, no tienes vacaciones pagadas, asumes incertidumbre y, además, estás vendiendo un servicio, no ocupando un puesto.

La tarifa también habla del proyecto

Aquí te podemos hablar con la experiencia, las tarifas bajas rara vez esconden proyectos excelentes.

Una tarifa demasiado ajustada suele venir acompañada de alcances poco claros, expectativas difusas, cambios constantes y poca cultura de respeto al tiempo ajeno.

No siempre, pero muchas veces.

Cuando una empresa sabe lo que quiere, lo que necesita y lo que vale, eso suele reflejarse en cómo paga.

El mayor error es negociar siempre a la baja

Si una empresa no puede llegar a tu tarifa, bajar el precio no debería ser la única palanca.

Hay muchas otras cosas que se pueden mover: duración, dedicación, alcance, prioridades, exclusividad o incluso el tipo de relación a medio plazo.

Bajar tarifa sin tocar nada más suele significar más trabajo por menos dinero. Y eso, casi siempre, acaba mal.

Una fórmula básica

Tarifa hora = (Salario anual deseado × 1,5) / Horas facturables al año

  1. Salario anual deseado: lo que quieres ganar neto/ bruto equivalente a un trabajo por cuenta ajena. Ejemplo: €45.000
  2. Multiplicador (x1,5): la idea es que es 1,5 cubra: Seguridad Social, IRPF, vacaciones, días que no factures, tiempo comercial, formación, herramientas o imprevistos.

* En la práctica, el multiplicador suele moverse entre 1,4 y , según el perfil.

  1. Horas facturables al año

Un freelance no factura 40 h/semana. Lo habitual:

  • 48 semanas × 40 h = 1.920 h teóricas
  • Horas realmente facturables: 1.400–1.600

Usaremos 1.500 h como estándar realista.

Ejemplo

Quieres ganar como un perfil mid-senior:

  • Salario deseado: 45.000 €
  • Multiplicador: 1,5
  • Horas facturables: 1.500

(45.000 × 1,5) / 1.500 = 45 €/hora

Tarifa mínima recomendada: ~45 €/h

Rangos habituales en freelance tech (España)

Perfil€/ hora habitual
Junior€25-35
Mid€35-50
Senior€50-80
Staff€80-120
CTO o especialista muy de nicho€120-200

*Esta tabla es orientativa. En ningúna caso deberías tomarla como exacta.

6. Oportunidades y riesgos de ser freelance

Ser freelance se vende muchas veces como libertad absoluta. Y otras se demoniza porque terminar un poryecto es enfrentarte a la incertidumbre de tener que buscar otro. La realidad, como casi siempre, está en medio.

Trabajar como freelance abre oportunidades reales, pero también implica asumir riesgos que no todo el mundo quiere. Entender ambas cosas es clave para tomar buenas decisiones y no romantizar este camino.

Las oportunidades: por qué tanta gente da el salto

La primera suele ser evidente: control. Control sobre los proyectos que aceptas, sobre cómo organizas tu tiempo y sobre el rumbo de tu carrera. Para muchas personas, esto ya lo cambia todo.

También está la posibilidad de acceder a proyectos que no existen en el mercado tradicional. Empresas internacionales, equipos en fases muy concretas o retos muy específicos que encajan mejor con un perfil freelance que con un contrato indefinido.

Y, sí, en muchos casos el impacto económico es mayor. Porque vendes tu trabajo de otra manera, con menos intermediarios y más consciencia del valor que aportas.

Los riesgos que no ignorar

El riesgo más obvio es la incertidumbre. No siempre sabes qué pasará dentro de seis meses. A veces ni dentro de tres. Y eso exige una relación sana con la inseguridad y cierta planificación financiera.

También está la carga mental. Tú decides, tú facturas, tú gestionas, tú dices que no. Esa autonomía tiene un coste cognitivo que no todo el mundo anticipa.

Otro riesgo frecuente es acabar aceptando proyectos que no encajan por miedo al vacío. Ese “mejor esto que nada” suele llevar a tarifas bajas, desgaste rápido y una sensación constante de estar corriendo sin avanzar.

Y, por último, algo que se infravalora mucho: la soledad profesional. Tomar decisiones importantes sin contraste, sin feedback y sin alguien que entienda tu contexto puede acabar pesando más de lo esperado.

Ser freelance no es bueno ni malo

Ser freelance es una forma distinta de trabajar.

Funciona muy bien cuando buscas autnomía, escoger tus proyectos y aceptas que la incertidumbre te va a acompañar.

Y suele frustrar cuando esperas estabilidad absolutao validación externa.

7. Cómo evaluar proyectos

Una de las habilidades más importantes como freelance no tiene nada que ver con saber programar mejor o peor.  Es saber elegir proyectos.

Al principio, casi todo parece buena idea. Hay ilusión, ganas y, muchas veces, cierta prisa por empezar. El problema es que un mal proyecto no solo afecta a tu facturación: afecta a tu energía, a tu reputación y a tu salud mental. Por eso, aprender a evaluar bien antes de comprometerte marca una diferencia enorme.

El encaje: ¿esto encaja contigo ahora?

La primera es si esto encaja contigo en este momento.

Encaja con tu forma de trabajar, con tu disponibilidad real y con lo que quieres aprender o consolidar. Un proyecto puede ser objetivamente bueno y, aun así, no ser para ti ahora mismo. Decir que no a tiempo es una forma de profesionalidad, no de miedo.

El alcance: qué esperan realmente de ti

Muchísimos problemas freelance empiezan aquí.

Si no puedes explicar en una frase qué vas a hacer y qué no, el alcance no está claro. Y cuando el alcance es difuso, aparecen las horas extra invisibles y la sensación de estar siempre en deuda.

Un buen proyecto define responsabilidades, dedicación, duración y entregables. 

Las señales que puedes ver

Hay señales que conviene aprender a leer pronto.

Cuando todo es urgente pero nada está bien definido.
Cuando la tarifa es baja pero la iremos subiendo.
Cuando no sabes quién decide.
Cuando el proyecto ya ha pasado por varios freelance en poco tiempo.

No son un descarte inmediato, pero si una invitación a indagar bien.  

La tarifa

La tarifa te da información.Una tarifa alineada suele indicar que la empresa entiende el valor del trabajo y respeta el tiempo ajeno. Una tarifa forzada a la baja, en cambio, muchas veces anticipa problemas de expectativas y de límites.

Si el proyecto no permite pagar de forma justa, rara vez permite trabajar bien.

La viabilidad: ¿esto es sostenible?

Más allá de empezar, piensa en mantenerte.

¿Puedes sostener ese ritmo durante meses?
¿Te deja margen para otros proyectos o para descansar?
¿Tiene sentido con tus objetivos financieros?

Sí dices que sí a todo pero te quemas, entonces no es un buen sí.

8. Cómo construir un pipeline sólido de proyectos

Uno de los mayores generadores de ansiedad como freelance es no saber qué viene después.

Cuando no hay proyectos esperando empieza la ansiedad. Se aceptan proyectos que no encajan, se negocia peor y se trabaja con el miedo constante a que esto se acabe. Construir un pipeline te ayudará a no empezar desde cero cada vez.

El pipeline no se construye cuando tienes tiempo

Este es el primer error habitual. El pipeline se construye cuando estás trabajando.

Esperar a estar libre para buscar lo siguiente suele significar hacerlo con prisa y poca capacidad de elegir. Dedicar un pequeño espacio recurrente a cuidar relaciones y visibilidad cambia completamente el juego.

Visibilidad

Tener pipeline no significa hacer spam por Linkedin, si no que la gente a la que quieres llegar sepa lo que hacecs, en qué destacas o qué proyectos te interesan.

Eso se construye con conversaciones, presencia constante y coherencia. A veces viene de una charla, otras de una recomendación, otras de haber dicho que no de forma profesional.

Construye relaciones, no solo oportunidades

Muchos freelance persiguen proyectos y se olvidan de las personas.

Un pipeline sano suele apoyarse en personas que ya conoces: antiguos clientes o personas que ya saben cómo trabajas. Cuidar esas relaciones vale más que cualquier plataforma.

No todo tiene que cerrarse ahora

Acepta que muchas conversaciones no se convierten en proyecto inmediato. Y está bien.

Algunas siembras tardan meses. Otras se activan justo cuando tú vuelves a estar disponible. Pensar en términos de largo plazo reduce muchísimo la ansiedad del corto. Siembra. Es la filosofía de Manfred.

9. Cómo gestionar tu tiempo y evitar burnout

Uno de los grandes mitos del freelance es que, al tener libertad, el equilibrio viene solo.
La realidad suele ser la contraria: si no gestionas tu tiempo de forma consciente, el trabajo se lo come todo.

Decide tu tiempo

No todo lo facturable es sostenible. No todo lo urgente es importante. Y no todo lo que aceptas hoy compensa dentro de tres meses.

Aprender a decir que no es una de las habilidades más valiosas para evitar el desgaste.

El burnout freelance no suele venir de trabajar mucho

Suele venir de trabajar sin límites claros.

Diseña tu semana antes 

Reserva tiempo para descansar, pensar, aprender o simplemente para no hacer NADA.

10. Ser freelance no tiene por qué ser solitario

Llegar hasta aquí ya dice algo importante: te estás planteando ser freelance con bastante intención porque te has leído toda la guía. Y eso, en sí mismo, es una buena señal.

A lo largo de esta guía hemos hablado de trámites, impuestos, tarifas, proyectos, tiempo, clientes y riesgos. Pero en el fondo, todo gira alrededor de una misma idea:
trabajar como freelance no debería obligarte a lidiar con todo esto en solitario.

El problema del freelance no suele ser la falta de talento ni de oportunidades. Suele ser la soledad con la que se toman decisiones importantes. La falta de referencias. El tener que improvisarlo todo mientras produces, facturas y te vendes al mismo tiempo.

Por eso esta guía va de ayudarte a empezar con menos incertidumbre. De entender qué implica este camino, qué puedes ganar con él y qué debes cuidar para que sea sostenible.

En Manfred creemos que el freelance no tiene por qué ser un salto al vacío ni una guerra individual contra el mercado. Puede ser un camino profesional sólido, digno y humano. Un camino en el que sigues siendo independiente, pero no estás solo.

Si esta guía te ha servido para aclarar ideas, reducir miedos o poner nombre a dudas que ya tenías, ha cumplido su función.
Lo siguiente no es hacerlo todo perfecto. Es dar el siguiente paso con más información y menos presión.
Y si nos necesitas, aquí estamos para ayudarte.